De algún modo, yo logré salir de la penumbra y pedí ayuda.
Enhebro, coso y entretejo mis palabras y visiones hasta que una vida empieza a tomar forma. No hay una cura mágica; un hechizo que lo aleje todo para siempre. Sólo hay pequeños pasos; un día más fácil, una risa inesperada, un espejo al que ya no le das importancia. Me estoy descongelando.

No hay comentarios:
Publicar un comentario